Durante este primer semestre del año, el fenómeno La Niña afectará a todo el territo­rio paraguayo, acentuán­dose en los departamentos de Boquerón, Alto Paraguay y Presidente Hayes, aseguró el ministro de la Secretaría de Emergencia Nacional (SEN), Joaquín Roa.

Roa habló de los fenóme­nos meteorológicos de las últimas semanas y recordó que durante diciembre en el Chaco se registraron impor­tantes lluvias, que supera­ron en varios puntos los 200 milímetros. Eso fue tras un prolongado período seco en el 2017, iniciado en abril y extendido hasta noviembre, pero las precipitaciones ayu­daron a paliar la problemática de falta de agua en esa área.

Ahora se aproxima La Niña, cuyas características son con­trarias a El Niño, pues suele ir acompañado de descenso de las temperaturas y fuer­tes sequías.

Ese fenómeno forma parte de un ciclo natural global del clima conocido como El Niño-Oscilación del Sur, el cual tiene dos extremos: una fase cálida denominada El Niño y una fría llamada La Niña.

Cualquiera de ambas con­diciones se expande y per­siste sobre las regiones tro­picales por varios meses y causan cambios notables en las temperaturas globales, y especialmente en los regíme­nes de lluvias, según la litera­tura especializada.

Dichos cambios se suceden alternativamente en períodos que varían como promedio de 5 a 7 años y se tienen registros de su existencia desde épocas prehispánicas.

El reporte de la dirección de Meteorología indicó que "el fenómeno de La Niña se encuentra establecido. Esto lo indican las temperaturas en la superficie del Océano (TSM), que presentan un patrón cada vez más defi­nido con valores por debajo del promedio en el Océano Pacífico ecuatorial central y oriental".

OSCILACIONES

"El Niño es una oscilación atmosférica que causa un debilitamiento de los vientos alisios en el hemisferio sur del Pacífico. Esos vientos, cuando son normales, arrastran las aguas superficiales desde las costas hacia el océano y esto provoca que las aguas frías de las profundidades surjan allí", apuntó Juan Carlos Cár­denas, meteorólogo del Cen­tro Mundial de Pronósticos de The Weather Company en un reportaje de la BBC.

"Cuando esos vientos alisios se debilitan cesa ese proceso, al agua caliente se acumula y se produce un aumento de la superficie del mar en la costa de Perú y Ecuador, princi­palmente", explicó. Cuando los alisios son muy fuertes y se refuerza la subida de esa agua fría en la zona ecuato­rial y la temperatura del mar está por debajo de lo normal, ahí comienza a manifestarse el fenómeno de La Niña.

Cárdenas indicó que está también la llamada "zona neutra", en la que nos encon­trábamos hasta hace poco, en la que ninguno de los dos eventos están notablemente activos y las temperaturas están sobre el promedio.

Los efectos de uno y otro, que van desde sequías a inundaciones, de lluvias intensas a huraca­nes, dependerán siempre de la zona de la oscilación: puede producir indistintamente sequías en Latinoamérica, nevadas intensas en la zona norte de Estados Unidos o sequías en Australia o en las islas del Pacífico.