Con un megáfono en la mano y una pancarta con mensajes en contra de idolatrar “imágenes” y otras consignas, un activista evangélico criticó toda la procesión que se desarrolla durante la festividad mariana.

Mario Cáceres, el activista religioso, expresaba su disconformidad por la forma en que se desarrolla todas las celebraciones que tienen como protagonista a la virgen María. Y no lo hizo en su casa, o a través de sus redes sociales, o quizás a sus vecinos o en una ronda de amigos. Lo hizo, con megáfono en mano y pancarta en plena explanada del santuario de Caacupé, en medio de cientos de peregrinantes. “Yo sólo vengo a decirles que hagan caso a lo que dice la biblia” decía Cáceres. Primero se instaló frente al Santuario, desde donde empezó a vociferar sus creencias.

Posteriormente desplegó su pancarta, que llamó la atención de varias personas. Pero más que llamar la atención, lo que tenía escrito el cartel fue lo que realmente molestó a los feligreses. “La palabra de Dios dice: NO a la idolatría. No a la homosexualidad. NO al aborto” era el mensaje que se leía en la pancarta. Muchos feligreses empezaron a cuestionar la presencia de Cáceres en la explanada. La policía apostada en el lugar tuvo que intervenir y pidió al activista evangélico que abandone la zona, teniendo en cuenta el descontento que generaba.

Compremos la biblia para que podamos compartir con la familia los mandamientos de Dios, porque estamos en los últimos tiempos” decía Cáceres, en guaraní, siempre con su megáfono y caminando por las calles adyacentes al santuario. Algunas personas le decían cosas, pero no fue agredido.

Según Cáceres, hace años que viene cada festividad mariana para hacerle “entender” a los católicos que está mal idolatrar imágenes y que esa actitud no corresponde a un cristiano que se basa en la biblia, según su criterio. Cáceres dice que su Iglesia, de la rama evangélica, se llama “Sólo Dios” y en ella practican lo que establece la palabra del señor. Un miembro de esta iglesia lo acompañó en su "cruzada".