En una carrera que reunió todos los condimentos posibles como toques en la salida, abandonos y una formidable lucha palmo a palmo entre los más serios candidatos al título, el británico Lewis Hamilton salió victorioso al mando de su Mercedes y con 98 puntos se ubicó a solo 6 del líder, el alemán Sebastian Vettel, de Ferrari (104), que finalizó segundo.

La espectacular lucha librada por estos dos pilotos se decantó a favor del británico mediante una inteligente estrategia que consistió en cambios inesperados de sus neumáticos, que le rindió muy buenos dividendos y lo cual se evidenció en la vuelta 43, cuando el británico se hizo con la punta.

La sorpresa de esta jornada la brindó el piloto australiano Daniel Ricciardo, de Red Bull, que logró cerrar en tercer lugar del podio, aprovechando el abandono del finlandés Valtteri Bottas, de Mercedes, en la vuelta 40, cuando su vehículo rompió el motor y despidió varias llamaradas.

Antes de producirse su abandono, Bottas le dio una gran mano a su compañero de Mercedes y retuvo casi 8 segundos al líder Vettel, que de esa manera vio esfumarse todas sus posibilidades de triunfar.

Hamilton firmó así su segundo triunfo de la temporada y el número 55 de su trayectoria deportiva, faltando solo dos vueltas para la finalización de este Gran Premio de España. "Un gran agradecimiento muy especial a la multitud. Así es como las carreras deben ser. Seb (Vettel) fue increíblemente rápido, perdí casi dos kilos durante la carrera, fue una dura batalla física con él y estoy muy contento de ganar", señaló emocionado el piloto británico al celebrar su triunfo.