Lima, Perú. AFP.

Miles de peruanos exigieron la renun­cia del presidente Pedro Pablo Kuczynski en marchas en todo el país con­tra el indulto al ex gobernante Alberto Fujimori, que deriva­ron en algunos choques entre manifestantes y policías. La policía reprimió con bombas lacrimógenas a manifestan­tes en San Isidro, un distrito residencial y empresarial del sur de Lima.

Los agentes también arro­jaron gases lacrimógenos a una columna que se des­vió del trayecto autorizado en la zona central de Lima. Al caer la noche, la protesta seguía desarrollándose en el centro de la capital, donde según la policía marcharon unas 5.000 personas, mien­tras que canales de televisión hablaban de unas 8.000.

Vestidos de negro, familiares de las víctimas del gobierno de Fujimori (1990-2000) encabezaron la manifesta­ción en la zona central de la capital hacia la Plaza 2 de Mayo, bajo la atenta mirada de la policía, observaron periodistas de la AFP.

Varias otras bulliciosas y coloridas manifestaciones contra el indulto al ex gober­nante de ascendencia japo­neses se desarrollaron en diversas zonas de la capital y en provincias, dijeron medios locales. Se trata de la tercera protesta desde que Kuczynski decretó el perdón a Fujimori en la víspera de Navidad.

“TIENE QUE IRSE”

"Kuczynski tiene que irse, le ha mentido a la gente de una manera descarada", dijo Veró­nika Mendoza, ex candidata presidencial de izquierda, al participar en la marcha en la ciudad andina de Cusco. "Ésta es una movilización para manifestar nuestro desacuerdo hacia el indulto porque estamos seguros que ha sido una negociación polí­tica", dijo a la AFP Carla Coro­nado, una artista plástica de 36 años, en una protesta en el parque Kennedy de Miraflo­res, en el sur de Lima.

"Nosotros queremos expre­sar nuestra indignación por el indulto ilegal. Estamos hartos de la política y tanta corrupción en el país", añadió Coronado, mientras sostenía un cartel que decía "justicia y dignidad".

FUE CONDENADO POR 2 MASACRES

Unos manifestantes esceni­ficaron a un Fujimori con la banda presidencial, acompa­ñado por Kuczynski vestido como geisha. Una veintena de mujeres, que simulaban tener sus piernas ensangrentadas, personificaban a las miles de víctimas de esterilizaciones forzadas del gobierno de Fuji­mori. Gisela Ortiz, hermana de uno de los estudiantes muer­tos en la matanza de la univer­sidad La Cantuta en 1992 –una de las dos masacres por las que Fujimori fue condenado a 25 años de prisión–, dijo que esta movilización busca con­seguir "justicia".

"Tiene que respetarse la justicia por los que han violado los DDHH", dijo Indira Huilca, hija del sin­dicalista Pedro Huilca, asesi­nado por un escuadrón de la muerte que operó al amparo del gobierno de Fujimori.