El asesinato de una niña indígena de 11 años impactó muy hondo a la comunidad Ayoreo Punto, en el Chaco. La menor fue violada, estrangulada y luego abandonada a orillas del río Paraguay, en la misma comunidad en la que vivía.

La abogada Noelia Núñez, promotora de los Derechos Humanos de los Pueblos Indí­genas, explicó sobre el aspecto legal que rige en el caso del cri­men de la menor, en el distrito de Carmelo Peralta, departa­mento del Alto Paraguay.

Los pueblos indígenas tienen una ley que los ampara de manera que puedan solucio­nar internamente los conflic­tos relacionados a sus etnias. Cada comunidad indígena tiene un orden jerárquico que respetar, y tienen que proceder en función a los DDHH, siem­pre y cuando no se infrinjan leyes generales. "En este caso, es un hecho ilícito de acción penal pública", afirma, "desde que hay un abuso y homicidio, se escapa del ámbito comuni­tario". Por lo tanto, se debe pre­sentar obligatoriamente una denuncia y la Fiscalía debe proceder conforme al pro­tocolo establecido por la Ley 904, los convenios de la OTI, y el artículo 7 de la Ley 1286/98, del Código Procesal Penal de la República del Paraguay.

El proceso penal debe ajus­tarse a la cultura de la comuni­dad, presentando obligatoria­mente un intérprete, testigos de la comunidad, entre otras exigencias.

La abogada asegura que "el pro­ceso penal se debe ajustar a la cultura de la comunidad", así como también que "es obliga­toria la asistencia de un con­sultor técnico especializado en cuestiones indígenas, que es el mediador, a fin de respetar la diversidad étnica y otorgarle a la Fiscalía los elementos de análisis que permitan que tome las decisiones más acertadas".

POCOS PROFESIONALES

La abogada Núñez relata que se decidió a estudiar los proce­dimientos penales que se apli­quen a las comunidades indí­genas, ya que "no hay muchos fiscales ni profesionales que manejen correctamente los protocolos según la cultura indígena, la ley que les ampara y las leyes de fondo". Todo este proceso, aclara, se debe seguir para respetar los componen­tes de la comunidad, cultura y principios indígenas.