ANDY MOLINSKY

En el lugar de trabajo todos nos topamos con conflictos. Muchos quisiéramos alzar la voz y reivindicarnos para corregirlos. Sin embargo, alzar la voz puede ser difícil, especialmente si es tímido, le falta confianza o proviene de una cultura en la que es inapropiado hacerlo.

Aun así, hay esperanza para quienes somos crónicamente retraídos. He aquí una fórmula que podría ayudarlo a desplegar más confianza en interacciones de persona a persona:

-Comience con una frase corta acerca del comportamiento de la otra persona, lo que usted quisiera que cambiara: por ejemplo, puede comenzar con “cuando me interrumpes en las reuniones”. Su meta es obtener la atención de la otra persona y minimizar su actitud defensiva. La frase debería ser corta, ir al grano y hacerlo de forma lo suficientemente calmada como para que puedan escuchar su mensaje y no estar inmediatamente en desacuerdo.

-Describa el efecto negativo que este comportamiento ha tenido en usted: explique por qué el comportamiento de la persona le está causando un problema. Por ejemplo, podría añadir “no tengo la oportunidad de plantear mi opinión” a la primera parte de su frase. La meta aquí es vincular una declaración objetiva respecto al comportamiento con el impacto que este tiene en usted.

-Termine con una declaración de sentimientos: aquí, querrá indicar cómo el comportamiento ha dañado sus sentimientos. Un ejemplo de esto podría ser “me siento marginalizado”. Aunque la contraparte pudiera sorprenderse de escucharlo, es difícil refutar los sentimientos de una persona.

Al unir todo, tiene algo como esto: “cuando continuamente me interrumpes durante las reuniones, no tengo la oportunidad de plantear mi opinión, y me siento marginalizado”.

Por supuesto, incluso con una fórmula a la mano, la asertividad no siempre es fácil. Es muy posible que el receptor de su mensaje reaccione negativamente, así que querrá enfrentar cualquier respuesta con una presencia tranquila, firme y confiable. También es importante acumular tanta evidencia como sea posible para respaldar la primera parte de su mensaje, la declaración acerca del comportamiento ofensivo de la otra persona. Su meta es brindar la suficiente claridad y especificidad acerca del comportamiento, para que su declaración sea imposible de refutar. No use este registro como una oportunidad de reclamarle a su colega las múltiples veces que usted considera que él se ha equivocado; úselo solo como material de respaldo si su contraparte lo refuta y necesita ser convencida.

Alzar la voz es genuinamente difícil para muchos de nosotros, y los resultados no están garantizados. La otra persona podría responder inmediatamente una forma positiva; podría responder positivamente, pero con un retraso significativo; o podría no cambiar en absoluto. Sin embargo, para usted, reunir el valor para mencionar sus frustraciones en primer lugar puede ser una victoria importante.

(Andy Molinsky es profesor de comportamiento organizacional en la Brandeis International Business School).