• POR MICHELLE GALE

La investigación muestra que las personas que practican la plenitud de conciencia están menos estresadas, más enfocadas y son capaces de regular mejor sus emociones. Sin embargo, si usted es un ocupado padre de familia que trabaja, ¿cómo integrar la plenitud de conciencia en su ya repleto día?

Aquellas de nosotras con hijos y trabajos solemos sentirnos cansadas y aceleradas. Estamos haciendo constantemente múltiples tareas, equilibrando responsabilidades personales y profesionales, y sintiéndonos estresadas acerca de todo lo que no podemos hacer. De acuerdo con un análisis del Pew Research Center, el 56 por ciento de los padres trabajadores señalan que es difícil balancear su tiempo entre trabajo y familia.

Hace años trabajé como jefa de aprendizaje y desarrollo de Twitter. Amaba el trabajo, pero me encontraba luchando para mantenerme conectada con mi familia. Aunque ya estaba comprometida con una práctica de plenitud de conciencia (algunas veces me escapaba al cuarto de meditación que tenemos en la oficina), seguía teniendo problemas para descubrir la forma de integrar la conciencia y presencia en mi día. He aquí la solución que descubrí y ahora recomiendo a otros:

Comience dedicando unos minutos para escribir lo que hace cada día. Podría verse más o menos así: despertar, tomar café, desayuno en familia, hacer almuerzos, prepararse para el día escolar, caminar al perro, bañarse para ir al trabajo, manejar, viajar en tren, caminar a la oficina, trabajar todo el día, regresar en tren, manejar de regreso a casa, comer, bañarse, lectura y juegos en familia, ir a la cama.

Ahora, considere dónde puede integrarse la práctica de la plenitud de conciencia, por ejemplo:

-Café: asegúrese de hacer una pausa antes del primer sorbo. Huela el aroma, sienta el calor de la taza en su mano y tome tres respiraciones intencionales.

-El viaje en tren: una vez que se haya sentado en su asiento, ponga la alarma para que suene en 5 o 10 minutos y practique la meditación. Siéntese en silencio y enfóquese en su respiración, o use la app de plenitud de conciencia en su teléfono para escuchar una meditación guiada.

-Trabajo: cada vez que se siente en su computadora, tome una pausa. Cierre los ojos, note la sensación de sus pies en el suelo y su cuerpo en la silla, sienta su respiración entrando y saliendo de su cuerpo.

-Al acostarse: decida un ritual que cultive la plenitud de conciencia. Por ejemplo, pruebe una revisión de cabeza, corazón y estómago. ¿La mente está ocupada o calmada en este momento? ¿Hay alguna emoción presente o residual del día? ¿Hay algo que todavía necesite compartirse decirse?

Las investigaciones indican que toma solo ocho semanas de práctica relativamente constante de plenitud de conciencia para generar cambios positivos en el cerebro. Sin embargo, si esperamos hasta que tengamos el suficiente "ancho de banda" para dedicarle grandes espacios de tiempo, quizá nunca comencemos. Mi consejo a los padres que trabajan es que en lugar de ello inserten solo algunos pequeños momentos de plenitud de conciencia en su día, incluso cuando la vida parece demasiado ocupada.

(Michelle Gale es una educadora de paternidad consciente y fue jefa de aprendizaje y desarrollo de liderazgo para Twitter.)