• POR SABINA NAWAZ

Trabajar como un alto ejecutivo puede ser un ocupación solitaria. Tiene que comunicar mensajes difíciles. No siempre puede ser transparente acerca de sus propios desafíos. Y debe mantener confidenciales las decisiones clave hasta que llegue el momento adecuado.

Sin embargo, de vez en cuando, puede llegar a desarrollar una amistad con alguien en su organización. Pero, ¿puede ser amigo de alguien que trabaja para usted, especialmente cuando su papel requiere que usted no revele todo lo que sabe a su subordinado?

Claramente, cualquier amistad entre un gerente y un empleado está cargada de trampas. Puede dañar la amistad o la relación de trabajo. El resto del personal puede callar comentarios importantes sobre el empleado si sienten que usted y él son amigos. Podría perder la confianza con su amigo y con el resto de su personal si no tiene cuidado al caminar por la fina línea entre la confidencialidad y la transparencia.

Sin embargo, hay formas en que puede establecer su amistad exitosamente. Aquí tiene cinco consejos acerca de cómo hacerlo:

-Elija a sus amigos cuidadosamente: tener un amigo que es un subordinado requiere un alto grados de confianza y racionalidad en ambas partes. Y eso puede no ser del todo posible con cada relación laboral.

-Definir las fronteras al comienzo: usted tendrá conocimientos y responsabilidades más allá del cargo y la información accesible a su amigo, y ese colaborador debe saberlo. Sea transparente desde un primer momento sobre lo que puede y no puede compartir.

-Sea claro sobre las funciones: establecer normas de forma explícita para la forma en que se trabajará y se actuará crea igualdad y ecuanimidad en una amistad. Ya sea que esté en una conversación personal en la oficina o en un momento libre después del trabajo, sea transparente sobre el tipo de conversación que está teniendo. Diga algo así como: "Hablemos de esto como amigos". O: "Aquí hay un tema de trabajo que me gustaría plantear y completarlo primero".

-Sea transparente con los demás: es importante que sus colegas sean conscientes de su amistad y compromiso para no dejar que la relación influya en la toma de decisiones de su equipo. Tenga en cuenta que los demás pueden sentirse incómodos al revelar sus sentimientos sobre su amigo, especialmente si tienen comentarios negativos. Por otro lado, es posible que usted sepa más de lo que se supone que debe aportar al entorno profesional.

-Haga su trabajo: sea directo y rápido en las comunicaciones, especialmente cuando se trata de comentarios negativos o noticias desagradables, como un despido. Incluso si tiene miedo de herir los sentimientos de su amigo, hable claro, pero prepárese para momentos difíciles o incluso prolongadas pausas en su relación. Al concluir la discusión, dígale a su colega que quiere ser su amigo, pero dele espacio para tomar su propia decisión sobre si también desean mantener la amistad.

Las amistades se basan en la confianza mutua y la transparencia. Navegar por la amistad entre gerente y empleado es complicado, especialmente cuando, como jefe, usted tiene acceso a información que su empleado no conoce. Las amistades de trabajo que probablemente sobrevivirán son aquellas basadas en la confianza y la transparencia.

(Sabina Nawaz es coach global y conferencista destacada en liderazgo).