La torre I del Palacio de los Patos está lista para recibir a los propietarios de los lujosos departamentos que invitan a experimentar un estilo de vida diferente, con amenities únicos.

A mediados de este enero comenzará la entrega de las unidades vendidas a sus dueños. “Queremos que las primeras personas que habiten en el edificio puedan experimentar las bondades de vivir en lugar tranquilo, placentero y lujoso, tal como se lo planteó el proyecto desde sus inicios”, destacó Gonzalo Codas, director IPI Real Estate, firma que tiene la exclusividad en la comercialización de las Torres de Palacio de los Patos.

Es un edificio único. Los desarrolladores lo denominaron de ultralujo. Pero en verdad hay algo que es bastante disrruptivo en comparación con otros edificios que son los amenities que tiene este complejo”, señaló Gonzalo.

Entre los elementos que lo diferencian de otras propuestas, está la piscina semiolímpica, que ningún otro edificio de Asunción tiene. Además ofrece una segunda piscina, especialmente diseñada para los niños, muy segura y ubicada muy cerca del Play Room 100%, pensado para que chicas puedan divertirse. Esta equipada con baños y sector para el cambio de pañales.

Gimnasio y más. Para hacer ejercicios, el edificio cuenta con un espacio equipado con la más alta tecnología y todo el confort para entrenar. “Esto permitirá a quienes residan allí que no tengan que salir del edificio”, mencionó.

Pasar una tarde de spa en el Palacio de los Patos también será posible ya que cuenta con salas de masaje equipadas y pensadas para que disfrutar de ese servicio cuando sea necesario. Igualmente cuenta con un sector de saunas sexados, secos y húmedos, que ayudan a liberar la piel de impurezas, mejorar el sistema respiratorio, proporcionar una sensación de bienestar, liberar tensiones y favorecer el descanso en la noche.

El edificio también cuenta con un salón de peluquería 100% equipado. De manera que si una persona tiene un evento puede llamar a su equipo de peluquería y maquillaje y contar con un espacio exclusivo.

Para completar los amenities, la Torre tiene un salón de uso múltiple, debajo de la piscina con sillas y mesas, y una cocina que puede ser reservada por los propietarios de los departamentos para eventos especiales.

Gran infraestructura. Son 28 pisos de departamento en los que fueron construidos entre 8 y 9 tipologías de departamentos. “Hay gente que fue comprando y unificando y varió la estructura inicial del edificio. Pero prácticamente son cuatro unidades por piso y en el último nivel contamos con departamentos muy particulares, que no son fáciles de encontrar en Asunción que son del estilo tríplex y que cuentan con tres pisos y ascensor propio. En la planta baja se encuentra toda la parte social, en la planta alta, dormitorios muy amplios; y en el último piso, una parrilla propia y terraza exclusivas. Son dos tríplex por cada torre y es como tener una casa de tres pisos a 100 metros de altura”, sostuvo.

Las primeras unidades de la segunda torre del Palacios de los Patos estará concluida en el primer trimestre del 2018. “Son torres espejo, cada una se maneja por separado y tiene sus propios amenities. Esto hace que no se junte mucha gente en los espacios comunes y que la funcionalidad del edificio sea fluida”, comentó Gonzalo.

La torre está prácticamente vendida en un 90%. En cuanto a los precios hay una amplia gama, de acuerdo a la tipología de cada unidad. Arrancan en 370 mil dólares y llegan a los 2,5 millones para las unidades tipo tríplex.

Uno de los mayores beneficios del Palacio de los Patos es la ubicación sobre Santísima Trinidad que no tiene alto flujo de tráfico, ni embotellamientos, y te quita a los dos centros comerciales y corporativos de la capital. Uno yendo hacia Artigas y saliendo a la nueva costanera (en construcción), y otro a Aviadores del Chaco, que es el nuevo centro. Está en medio de los dos polos el viejo centro y el nuevo polo a cinco minutos de cada uno. Además, desde el nivel 6, tiene una vista al río que otros edificios no poseen”, afirmó.

Otra de las ventajas es sin duda la seguridad del edificio, en varios sentidos, otro aspecto sumamente ponderado por quienes deciden vivir en un complejo edilicio.