El panorama de la Ciencia, Tecnología e Innovación (CTI) en Paraguay presenta un horizonte prometedor, con desafíos que la comunidad científica y tecnológica está en condiciones de enfrentar y sumar sus contribuciones en forma efectiva. Conacyt, a través desus diferentes programas e iniciativas, contribuye al desarrollo y consolidación del sector en nuestro país.

Fomentar el interés de los jóvenes en las ciencias y tecnologías, es algo a lo cual el Conacyt viene apoyando con mucho énfasis desde hace ya 20 años. Un ejemplo de ello es el reciente lanzamiento de la plataforma ReVA, un portal con más de 23 millones de títulos sobre temas de ciencia, tecnología e innovación para todos los niveles de la educación escolar básica, media y primeros años de la educación universitaria.

Otra apuesta igualmente importante es la que realizan anualmente en la Feria AgroIndustrial de Mariano Roque Alonso que, en esta edición, congregó a más de 25 mil personas, en su mayoría niños y jóvenes, en torno a exposiciones interactivas de ciencia y tecnología, de charlas, juegos y concursos sobre temáticas que promueven el desarrollo de la curiosidad científica de los más pequeños.

También se ha instalado la Cátedra Ciencia, Tecnología y Sociedad (Cátedra CTS), en estrecha colaboración con la OEI (Organización de Estados Iberoamericanos), desde donde se vienen fomentando nuevas formas de acercamiento didáctico y pedagógico para la enseñanza de la ciencia, para hacerla más palpable y relacionarla con la solución a problemas cotidianos que los niños y jóvenes perciben continuamente.

Estas son solo algunas muestras de lo que el Conacyt realiza en el país para contribuir con la divulgación y apropiación social de la Ciencia y Tecnología. En este mano a mano, el ingeniero Luis Alberto Lima Morra, revela los logros que la institución ha cosechado en dos décadas de exitosa labor.

¿Cuál es el panorama actual de la Ciencia, Tecnología e Innovación en Paraguay?

En términos relativos a la región latinoamericana, nuestro país tiene un rezago importante en términos de inversión en Ciencia, Tecnología e Innovación (CTI). Así, por ejemplo, la inversión en Investigación y Desarrollo Experimental (I+D) en el 2015, fue de 0,13% del PIB nacional, mientras que el promedio en Latinoamérica ha sido del 0,76%.

Sin embargo, sí notamos que en el 2012 la inversión en I+D en el país fue del 0,09% del PIB, y atendiendo que nuestro PIB ha ido creciendo constantemente, podemos afirmar que el monto invertido ha crecido en más de un 60 % en esos 3 años. Actualmente nos encontramos en el proceso de recoger los datos de inversión en actividades de ciencia y tecnología del 2016 y estamos seguros de que esta tendencia se mantendrá.

Si bien esto refleja que existen desafíos para la CTI, también es cierto que, en los últimos 3 años, se ha apostado seriamente a movilizar la capacidad de generación de conocimiento científico y de su aplicación a los sectores que contribuirán significativamente a mejorar la competitividad y de brindar soluciones socioeconómicas a los problemas que aquejan a los habitantes de nuestro país.

Conacyt celebró recientemente su vigésimo aniversario en Paraguay. En este contexto, ¿cuáles han sido los logros más importantes que obtuvieron?

Son varios los logros del Conacyt, que como toda organización que introduce una mirada articuladora, comienza con un andar lento pero que paulatinamente va tomando impulso y es reconocida cada día más como un contribuyente efectivo al desarrollo nacional. El Conacyt es una institución pública con un Consejo de Administración donde están representados actores del sector público, empresarial, académico y de la sociedad civil, afines a la CTI. Entre los primeros logros significativos se encuentra la promulgación de la Política Nacional de Ciencia y Tecnología en el 2002, luego de un proceso participativo y multisectorial. Esta política ha servido para enmarcar las acciones de la institución desde sus inicios y ha sido adoptada por los diversos Presidentes y Miembros del Consejo.

Así, una de las primeras acciones enmarcadas en la política ha sido el relevamiento de las actividades de ciencia y tecnología desarrolladas en el país. Con esto, se pudieron relevar diversos indicadores, con datos que reflejan las actividades del 2001, que nos permitieron identificar fortalezas y debilidades y compararnos con la región, atendiendo que estos indicadores siguen las recomendaciones y buenas prácticas de la OCDE. A partir de esa primera medición se han realizado otras en forma periódica siendo la última los datos recogidos para las actividades del 2015. Esta serie de datos nos muestran una evolución lenta pero sistemática de la ciencia y tecnología en Paraguay y cómo estas se relacionan con las prioridades del país.

Otros logros han sido la concreción y puesta en marcha, en forma eficiente, de programas que apuntan a fortalecer la generación de conocimiento dentro del país, su aplicación a distintos sectores prioritarios (económicos, sociales y ambientales) y a la promoción de la competitividad de las empresas a través de la innovación en las mismas. Estos programas se inician con el PROCIT, programa financiado por el BID, con DeTIEC, programa en fase de cierre y con financiamiento del FOCEM, con el PROCIENCIA, primer programa de ciencia y tecnología financiado con recursos propios del país y el Programa PROINNOVA con financiamiento del BID, que recientemente fue aprobado por el Congreso y promulgado por el Poder Ejecutivo. Estos programas, introducen al país una serie de instrumentos que permiten afianzar la contribución de la ciencia, tecnología, innovación y calidad a nuestro desarrollo, y constituyen un abanico de oportunidades que generan sinergia entre sí.

Actualmente, la Política de Ciencia, Tecnología e Innovación, se encuentra en fase final de revisión, con un proceso participativo en el cual han contribuido más de 1.200 personas en distintas fases de su análisis y discusión. Esta actualización de la política busca fortalecer la generación de conocimiento endógeno, la aplicación de los mismos a la solución de problemas socioeconómicos y ambientales del país, a incentivar la competitividad de las empresas paraguayas a través de la innovación y transmitir efectivamente a la ciudadanía los beneficios y logros de la ciencia, tecnología e innovación en el país, a fin de motivar más participación en actividades científicas y tecnológicas. Estos objetivos se encuadran dentro la propuesta del Plan Nacional de Desarrollo Paraguay 2030 y podremos alcanzarla con una correcta articulación de todos los actores involucrados en la temática de la CTI.

En dos décadas de trayectoria, ¿cuál ha sido el rol de las mujeres en la institución y su proyección? ¿Con cuántas mujeres profesionales cuenta actualmente el Conacyt?

El Conacyt ha tenido un crecimiento exponencial y las mujeres han sido parte de ello sin duda. De los cinco presidentes que ha tenido la institución, una ha sido mujer, la Dra. María Fátima Mereles Haydar (Decreto 1739 – 27 de marzo de 2009), así también la Secretaría Ejecutiva del Organismo Nacional de Acreditación (ONA) ha sido asumida por mujeres desde su creación, actualmente la Ing. Alba Cabrera Urbieta se desempeña en ese cargo. Hoy el Conacyt cuenta con 59 mujeres profesionales, varias de ellas en cargos directivos. En el ámbito de la investigación, las mujeres toman la delantera, dentro del Programa de Incentivo para investigadores – PRONII, el 51 % de las personas categorizadas en el programa son mujeres.

Ante el surgimiento de nuevas empresas con contenidos tecnológicos y jóvenes innovadores que están al frente de éstas, ¿cómo afronta este desafío el Conacyt como institución nucleadora de la ciencia y tecnología? ¿Cuenta con planes de capacitación y/o incentivos para ellos?

Una parte importante de los proyectos de investigación apoyados por el Conacyt tienen posibilidad de transformarse en soluciones tecnológicas para el sector social y el empresarial; para ello, hemos desarrollado instrumentos que apuntan a fortalecer estos procesos de generación, transferencia tecnológica e innovación.

Así, a través de los proyectos de innovación hemos apoyado a empresas a mejorar su competitividad mediante de la inclusión de nuevos productos de alto contenido tecnológico, o a la mejora de sus procesos a través de la incorporación de tecnología apropiada desarrollada en el país. Asimismo, hemos llevado a cabo exitosamente elPrimer Concurso Conacyt de Innovación, Tecnología y Emprendedorismo, que contó con la participación de más de 200 postulantes, de los cuales se seleccionaron 50 finalistas que presentaron sus propuestas ante un jurado conformado por expertos de diversas disciplinas, tanto nacionales como internacionales, siendo premiadas 10 iniciativas con alto contenido innovador.

En el ámbito de transferencia de conocimiento, apoyamos este año la creación de tres Oficinas de Transferencias de Resultados de Investigación (OTRI), las cuales son el canal de vinculación entre la academia y el sector productivo. Estas oficinas estarán trabajando con los jóvenes investigadores y con las PYMES nacionales a fin de transformar los resultados de las investigaciones en mejora de productos o procesos para la mejora de la competitividad del país.

Y en materia de medio ambiente, ¿cuántos proyectos financiados por el Conacyt coinciden con la política medioambiental que el mundo impulsa para mantener vivo a nuestro planeta?

Un total de 189 proyectos de investigación están siendo ejecutados actualmente en el área de medio ambiente. Algunos de los más representativos son: Control de la contaminación, protección de las especies y sus hábitats, desarrollo de instalaciones de seguimiento para la medición de todo tipo de contaminación, protección del agua, protección del aire, procesos diseñados para incrementar la eficiencia en la producción y distribución de la energía, fuentes de energías renovables, silvicultura, industria pesquera e industria alimentaria, fertilizantes químicos, biocidas, control biológico de plagas y mecanización de la agricultura, ciencia de la producción animal, agricultura, silvicultura e industria pesquera, entre otros.

Mirando al futuro, ¿qué planes se esbozan en la agenda para incrementar el nivel de divulgación científica en el país?

Existe un desafío pendiente por parte de quienes estamos en la promoción de la CTI y es que la ciudadanía conozca más de las ciencias y las tecnologías. En este sentido, la Encuesta de Percepción Pública de Ciencia y Tecnología, realizada por primera vez en el país hace pocos meses, revela que casi el 50 % de las personas que no tiene interés en la CyT es porque no las entiende. Por ello, seguiremos realizando talleres, promoviendo la investigación, crearemos una Red de Comunicación de ciencia, a través de los centros de investigación, ONGs, universidades públicas y privadas que cuentan con Proyectos financiados por el Programa Prociencia. Esta red estará conformada por investigadores y comunicadores que se dedican a la divulgación científica.

Aguardamos también las postulaciones de trabajos para participar del II Premio de Periodismo Científico del Mercosur. En la edición 2016 compitieron periodistas, comunicadores y divulgadores de 8 países miembros y asociados al Mercosur. En total fueron 64 trabajos de diferentes autores en las categoría escrita (profesional y junior) y fotográfica. Tenemos muchos planes en mente y los iremos compartiendo próximamente.

PERFIL

  • Ingeniero civil por la Universidad Nacional de Asunción.
  • Ex coordinador de la Comisión Nacional de la Calidad.
  • Docente Universitario.
  • Rector de la Universidad del Cono Sur de las Américas.
  • Miembro del grupo impulsor de la Competitividad Paraguay 2030 y del Consejo Supervisor del Proyecto “Un Paraguay competitivo, desafíos para la Educación Superior”.
  • Ministro Presidente del Conacyt.

DESTACADA

“Existe un desafío pendiente por parte de quienes estamos en la promoción de la CTI y es que la ciudadanía conozca más de las ciencias y las tecnologías”.