En el restaurante No me olvides, la tradición, modernidad, sensibilidad e innovación se alían en un ejercicio de auténtico equilibrio que invita al comensal a disfrutar con todos los sentidos. ¿Dónde? A escasos minutos del centro, en el barrio Villa Morra de Asunción.

No me olvides se renueva por completo después de siete años de éxito. El restaurante asunceno situado en las calles Cruz del Chaco esquina Alberto de Souza, ofrece manjares sencillos pero deliciosos, haciendo gala de las mejores recetas de la gastronomía local e internacional.

El establecimiento tiene capacidad para 60 personas, dispone de mesas que se encuentran separadas proporcionalmente para mantener la privacidad y comodidad de los comensales. En este lugar, cada uno de los detalles están perfectamente cuidados, pues ellos garantizan el disfrute pleno de los comensales.

Un detalle que no pasa desapercibido es el gran mural con la imagen de un niño mirando al espacio como evocando recuerdos de la niñez con lo que queda plasmado el manifiesto del restaurante. Esta obra fue hecha por el peruano Jade Rivera, quien llegó al país el año pasado para participar del evento Latido Americano.

El pergolado es la parte más romántica de No me olvides, está decorado con grandes arañas colgantes de un techo de vidrio que muestran un añejo árbol de lapacho, como símbolo de respeto hacia la naturaleza y la vida.

Al frente, se encuentra una amplia terraza con una barra, allí está expuesto otro mural donde se observa a un niño con una flor de lapacho. El edificio presenta hendiduras en los muros y amplios ventanales, similares a las casas del centro de Asunción del siglo pasado. Todo esto estuvo a cargo de la arquitecta Matilde Sakoda y la decoradora Gabriela Chaves.

La carta ofrece variadas propuestas, todas elaboradas con ingredientes frescos y de estación. Algunas de las recetas son traídas del exterior, como el Boacha, un plato que cuenta con gran aceptación compuesto por pan al vapor, de masa semidulce, taiwanés, con pedazo de pollo marinado en sal muera, miel, hierbas, limones y ajo, encima de una ensalada de repollo, un toque de mayonesa casera y hojas de cilantro.

Otros manjares constituyen aquellos platillos preparados a base de surubí, mariscos, salmón, tilapia, carne vacuna, cerdo y cordero. Para acompañar nada mejor que unas ensaladas frescas o incluso unos risottos.

Si bien la carta del restaurante es permanente, su chef acostumbra a brindar otras alternativas para cada temporada en la que los ingredientes principales son las verduras y los aromáticos de estación. Así los comensales siempre cuentan con tres opciones de entradas, cuatro fondos y un postre.

Los tragos tienen un apartado especial en No me olvides. Si nos permite una sugerencia, el gin tonic es una de las bebidas más llamativas y deliciosas. El mismo es macerado en jarrones durante 30 días, con sabores que fusionan menta, pepino, canela, mburucuyá con guayaba y el sabor especial del mes, que varía de acuerdo a las frutas de estación.

Por último, no podemos dejar de lado a los postres. No me olvides se luce desentrañando sabores sencillos que reviven nuestra niñez, pero sin opacar los recuerdos que cada uno tiene de su infancia.

Más información

Dirección: Cruz del Chaco esquina Alberto de Souza

Reservas: (0981) 975 972

Horario: Lunes a jueves de 20:00 a 23:30 horas; Viernes y sábados de 20:00 a 00:30; Domingos de 11:30 a 14:30

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