Por Natalia Santos (natalia.santos@gruponacion.com.py).

Enviada Especial a la República de China- Taiwán

Nuevas variedades vegetales, innovadores modos de cultivo, apuestas por lo orgánico y generación de productos manufacturados, forman parte del trabajo realizado en la Estación de Investigación y Extensión Agrícola de Taichung. Los avances salen de allí hacia los campos de Taiwán y benefician también a otros países. Esta "revolución verde" llega a Paraguay desde Asia, a través de las misiones de cooperación técnica e incide en el desarrollo de las zonas rurales.

Taiwán es una isla pequeña. Su territorio de 36.000 kilómetros cuadrados, está dos tercios cubierto por montañas y laderas. Por eso, sus agricultores (que son el 5% de la población de más de 23 millones de personas) aprovechan lo más que pueden las llanuras, que constituyen sólo el 29% de su suelo.

El PIB total del país es de 52.301 billones de dólares americanos, monto que tiene proyecciones de crecimiento del 2,04 por ciento en 2017, según el Instituto de Investigación Económica de Taiwán (IIET). La agricultura en esa nación asiática, tiene un PIB de 60384.00 millones de nuevos dólares taiwaneses, según datos de enero de Trading Economics. En 2014, la agroindustria alcanzó los NTD 11650 millones, equivalentes al 7.3%. La contribución es más bien modesta en comparación con los ingresos que provee la tecnología, pero eso no disminuye los esfuerzos por seguir innovando.

La limitación da paso al ingenio

Herramientas y soluciones para colaborar con la premisa de desarrollo sostenible que tiene el Consejo de Agricultura (COA), son gestadas en la Estación de Investigación y Extensión Agrícola de Taichung (TDAIS, siglas en inglés). Este centro de mejoramiento agrícola con sus avances, no solo ayuda a mantener la incidencia económica del sector, también "exporta" novedades a través de las 40 misiones técnicas que Taiwán mantiene en África, el Medio Oriente, América Latina y la región de Asia y del Pacífico.

Calabazas, tomates y flores son los cultivos de investigación que se tienen en la Estación de Taichung. Foto: Natalia Santos.
Calabazas, tomates y flores son los cultivos de investigación que se tienen en la Estación de Taichung. Foto: Natalia Santos.

Ubicada en Chunghua, el TDAIS, no solo se ocupa de los principales productos cultivados en Taiwán que son arroz, caña de azúcar, fruta, flores y verdura. También se vuelca a la preservación de los limitados recursos naturales y de las tierras que se cultivan de modo intensivo. ¿Los objetivos de los programas? Aumentar la calidad de la fuerza laboral; elevar el uso eficaz de las tierras de cultivo; ajustar la estructura de producción, incrementar el valor agregado; reducir los costos de mercadeo y aumentar la competitividad, según establece claramente el COA.

Con raíces. El trabajo del TDAIS tiene como antecedente el funcionamiento de las asociaciones de agricultores de Tiachung, Changhua y Nantou, que en 1920 establecieron sus estaciones experimentales.

Hoy, bajo administración del COA, la unidad de investigación tiene una división de mejoramiento vegetal que se aboca al cultivo y calidad del arroz, a las plantaciones de altura, a la horticultura, la fruticultura, la floricultura y la biotecnología.

La división agrícola se ocupa de la protección de los cultivos, la fertilidad del suelo y la maquinaria agrícola. Funciona también una división de extensión rural, que se encarga de la educación en las zonas campesinas, la calidad de vida y administración rural.

Distintas variedades de granos. Foto: Natalia Santos.
Distintas variedades de granos. Foto: Natalia Santos.

En este centro, nació el Arroz Taichung 65, se diversificó el sorgo, se optimizó la producción de los granos llamados Lágrimas de Job y se sigue avanzando en lo relacionado a la plantación de cebada, maní, trigo sarraceno. Con apoyo técnico, las asociaciones de campesinos han desarrollado productos derivados, que van desde los granos pulidos y germen, hasta los tallarines al estilo chino y las harinas.

Las plantas medicinales como la equinacea -también estudiadas en el TDAIS- sirven como materia prima para té, bolsas de baño, aceites esenciales para spa y mascarillas faciales. En la elaboración se involucra a las mujeres, con la idea de fortalecer a las comunidades e impulsar modelos empresariales cooperativos que puedan hacer frente al desafío del libre comercio.

LED, cultivo sin suelo y demás

En los estudios de campo, se siguen perfeccionando los sistemas de cultivo en bandejas de sustrato orgánico y el hidropónico de raíz flotante. También se aplican: la técnica del arqueado en V, para el cultivo de berenjena, y la producción forzada de bulbo de ajo, mediante el almacenaje de semillas a baja temperatura.

Frutas como guayaba, caqui, peras, uvas, níspero, chirimoya y frutas dragón, consiguen en algunos casos cosechas bianuales. Se introdujo mejoramiento genético en flores de corte como crisantemo, rosas, gladiolos, calas, y orquídeas Dendrobium, Cymbidium y Oncidium (esta última es una variedad que también se cultiva en Paraguay, con asesoramiento técnico taiwanés). Para su cuidado en viveros se introdujo la alta tecnología. Se usan fuentes de luz eficientes, que trabajan de forma secuencial, y otras formas de automatización del proceso productivo.

Foto: Natalia Santos.
Foto: Natalia Santos.

La utilización de feromonas, fungicidas naturales, patos y peces carpa, en el control natural de plagas, buscan una industria cada vez más libre de químicos.

En las 55 hectáreas que ocupa el centro de Taichung, la investigación está abocada a mejorar la producción de alimentos básicos para Taiwán y promover las nuevas especies.

La entidad gubernamental transfiere conocimiento a empresas y se alía con ellas, para que se facilite la venta de los productos a menor precio a los agricultores.

En este escenario es que entra a jugar lo que se define como "bienes verdes", y que están relacionados con la producción de alto rendimiento y bajo impacto ambiental. La implementación de esta manera de trabajar en el campo, busca elevar el bienestar de las familias campesinas y mejorar la cultura y la calidad de la vida en las áreas rurales.

¿El fin último?

Disminuir las diferencias del estándar de vida campo-ciudad y distribuir equitativamente la riqueza, según expresa el Centro de Informaciones Agrícolas de Taiwán en su página de internet. Un modelo que también se aplica en programas conjuntos de Paraguay-Taiwán. Las iniciativas promovidas por el Fondo de Cooperación y Desarrollo Internacional ICDF, de la República de China, son de piscicultura y pacú (en Eusebio Ayala) y floricultura (en Caacupé).