A nadie escapa que una formidable vía de comercio y de afianzamiento en las relaciones diplomáticas es poder consolidar los vínculos con los países de la Unión Europea. Ese coloso europeo que integran 28 naciones y que es hoy por hoy, en volumen, uno de los mercados más grandes del planeta.

Los expertos sostienen, no sin cierto grado de verdad, que una de las rutas más accesibles es la hispánica. Por historia, por un idioma común, por las raíces cristianas, y hasta por simpatía, la puerta preferencial, la plataforma ideal siempre ha sido España, una de las economías que se han mantenido a flote en la comunidad europea.

Pero no solamente España es una formidable vía, sino también surge otro país que puede convertirse en la puerta de entrada para el Mercosur, y específicamente para el Paraguay, a ese tremendo espacio político y comercial que es la UE: Portugal.

Tan propicias son las perspectivas entre ambos bloques, que precisamente esta semana el presidente uruguayo Tabaré Vázquez señalaba las grandes expectativas que existen de firmar un tratado de libre comercio con la UE este mismo año.

Se decía. El Paraguay tiene hoy en Portugal un potencial aliado de primer orden, que sirva de facilitador y de impulsor para este acceso al viejo continente. Consciente de su importancia, la Cancillería paraguaya viene desde hace unos años consolidando el fortalecimiento de los vínculos diplomáticos y comerciales entre ambas naciones.

Producto de ello es la apertura de la embajada de nuestro país en Lisboa, así como la actual visita que realiza el presidente de la República, Horacio Cartes, al país europeo.

En sus alocuciones ante autoridades y empresarios lusos, el mandatario paraguayo describió el buen estado de las relaciones económicas y el creciente comercio bilateral, además de recordar los atractivos con que cuenta nuestro país. Refirió que el Paraguay es un país de economía abierta y de sostenido crecimiento macroeconómico y con un marco propicio y seguro para las inversiones extranjeras. Añadió que la comunidad internacional reconoce su actual proceso de gran crecimiento y que esto motiva que más empresarios portugueses se instalen en nuestro país. En este sentido, hay que recordar el incremento permanente de las inversiones portuguesas en el sector agroganadero de Paraguay, basado en las potencialidades de dicho sector, así como la presencia de connotadas compañías dedicadas a la construcción. La intención mostrada por los gobiernos de ambos países es acrecentar este flujo.

Pero esa intención no se limita solamente a los nexos bilaterales que, aunque son básicos y vitales, procura expandirse a la región. Portugal también tiene la intención de poder abrir nuevos canales en el subcontinente, en especial hacia mercados tan importantes de la región como Brasil, Argentina o Chile. Es por ello que nuestro país, con su envidiable posición geográfica, puede ser utilizado como nexo con el resto del vecindario.

Pero el proceso es gradual y paulatino. Es por ello que la Cancillería paraguaya pretende ampliar sus vínculos y sus intereses con este Estado europeo, para que pueda cumplirse lo que señalaba esta misma semana el jefe de Estado luso. El presidente Marcelo Rebelo aseguró que tan buenas son las perspectivas en el vínculo bilateral, que el mismo "no es ocasional, sino que de aquí a unos años se verá la apertura de un ciclo nuevo en la relación entre los dos países".

Con la visita de Cartes al país de Europa, el propósito de la política exterior de este gobierno es avanzar hacia esa dirección, a aprovechar al máximo las perspectivas favorables que abre el mercado europeo.