RAYMOND ZHONG Y MIKE ISAAC

La respuesta de China a Uber está alcanzando a su rival estadounidense en una medición clave: el dinero.

Didi Chuxing recibió 4.000 millones de dólares de nuevo financiamiento por parte de inversionistas, dentro de los que se encuentran SoftBank de Japón y Mubadala, un fondo del Estado con sede en Abu Dabi, según una persona que tiene conocimiento de la inversión.

Con la última inversión, la valoración de Didi Chuxing aumentó a 56.000 millones de dólares, de acuerdo con la misma persona, quien no estaba autorizada para discutir los detalles públicamente y habló bajo la condición de permanecer en el anonimato. Es un ascenso considerable desde abril, cuando su valor era cercano a 50.000 millones de dólares después de una ronda de 5.500 millones de dólares que obtuvo en una recaudación de fondos en la que también participó SoftBank.

En contraste, Uber se valoró en 70.000 millones de dólares después de su última ronda de recaudación de fondos.

Didi Chuxing y Uber no son empresas que coticen en la bolsa. Las divulgaciones mínimas sobre su información financiera dificultan determinar si las cifras de la valoración recibirán el apoyo generalizado del mercado. SoftBank ha estado inclinándose a hacer una inversión en Uber que daría un valor mucho menor a la empresa, por ejemplo.

Sin embargo, la última ronda de financiamiento para Didi Chuxing muestra cómo el capital sigue llegando con prisa al mercado global de la transportación privada, donde los inversionistas adinerados están compitiendo por hacer sus apuestas en empresas que consideran que seguirán transformando la manera en que se moviliza la gente.

En un comunicado que emitió el 21 de diciembre, Didi Chuxing, empresa que compró el negocio de Uber en China después de años de una competencia feroz, señaló que el financiamiento serviría para invertir aún más en inteligencia artificial y otras tecnologías avanzadas. Los nuevos financiamientos también ayudarán a la expansión en el extranjero, mencionó la empresa. Recientemente, Didi Chuxing aseguró que estaba buscando llevar sus servicios a Taiwán, con la ayuda de un socio local.

Desde que desplazó a Uber del mercado chino, Didi Chuxing ha puesto la mira en el desarrollo de tecnologías de última generación y en la entrada a nuevos mercados. Este año, la empresa abrió un laboratorio en Silicon Valley que se dedica a la seguridad basada en inteligencia artificial y a las tecnologías para los vehículos autónomos.